Brote de dengue en la región ya constituye una amenaza de epidemia para Argentina

El riesgo de una nueva epidemia de dengue en el país ya es una amenaza inminente con el 80% del territorio de Paraguay afectado, la alerta declarada en Brasil para la mitad de sus Estados y más de 200 casos confirmados en Bolivia en lo que va del año.


Existe un aumento de los casos de dengue grave, asociado en parte a una mayor circulación de uno de los cuatro serotipos del virus que hasta ahora tenía baja incidencia.

“La Argentina sigue estando en riesgo, por lo que combatir el mosquito desde adentro es su mejor respuesta en la prevención de tener brotes y/o epidemias”, indicó a La Nación, José Luis San Martín, asesor regional en dengue de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El Ministerio de Salud de la Nación aún no informó sobre la evolución local de este ciclo epidémico. Las autoridades de las provincias del norte afirman que están reforzando controles en localidades fronterizas.

En Misiones crecen las consultas con síntomas como fiebre alta, dolor en los ojos y músculos, náuseas y vómitos. Iguazú, Andresito, El Dorado, Posadas y Garupá son las ciudades de más alto riesgo. Hasta ahora, la mayoría de los casos después del movimiento turístico por las fiestas de fin de año y las primeras semanas de las vacaciones son personas que volvieron de Paraguay, donde predomina la infección por el serotipo DEN-4: tres residentes de la villa 21-24 del sur porteño, un hombre de 60 años de la ciudad entrerriana de Paraná, una mujer de 42 años y un hombre de 48 años con su hijo de 14 de las localidades de Moreno y Quilmes, y un vecino de 60 años de un barrio al norte de la capital santafesina. Hace una semana, se confirmó otro caso en Rosario de una mujer que había vuelto de México.

 

La infección por uno de los cuatro serotipos del virus del dengue (DEN-1 al 4) da inmunidad contra ese tipo viral, pero una persona puede volver a contraer la infección por otro serotipo. Esas infecciones secundarias aumentan el riesgo de padecer el dengue grave, que antes se conocía como hemorrágico. En el país, circulan todos los serotipos, pero en los casos autóctonos prevalecen las infecciones por los serotipos 1 y 2, por eso la susceptibilidad a contraer una infección por DEN-4 es alta.

Con más de tres millones de afectados en la región y un cambio del patrón epidemiológico, que incluye un aumento del riesgo de dengue en la población infantil, la OPS alertó el año pasado sobre un nuevo ciclo epidémico de la infección, con especial riesgo para países como la Argentina y Paraguay, que registraron una baja transmisión con respecto a la zona del Caribe y Brasil. El viernes pasado, las autoridades paraguayas anticiparon que prevén para el mes que viene “el punto más álgido” de la epidemia de dengue que ya afecta a 16 de los 17 departamentos del país.

También suspendieron a partir del 1º de febrero las vacaciones del personal de salud de las regiones sanitarias donde se encuentra el epicentro de la epidemia: Asunción y el departamento Central, dos zonas vecinas de la frontera con Formosa.

“En Bolivia también vemos un incremento de casos de dengue. Se está coordinando enviar una misión de apoyo desde la OPS para reforzar áreas claves y, sobre todo, evitar un incremento de la letalidad”, anticipa San Martín. Juan Calvetti es docente de la cátedra de Medicina Familiar de la UBA y magíster en Epidemiología y Gestión y Políticas de Salud por la Universidad Nacional de Lanús. Advierte que si se empieza a diseminar el serotipo DEN-4 en el mosquito transmisor, pueden aparecer casos más graves, ya que en 2009 y 2016 hubo epidemias por DEN-1.

“En Brasil hay epidemia y Paraguay tiene muchos casos de dengue tipo 4, y no es casualidad que los casos que vinieron de Paraguay sean de ese serotipo -señala el especialista-. Es una situación potencialmente grave. ¿Habrá epidemia? Sí, es muy probable, dados el escenario regional y las condiciones de vida de la población, sobre todo en áreas o barrios con vulnerabilidad social por falta de acceso a agua potable”.

El dengue se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti y se previene con repelente y con la eliminación activa de potenciales criaderos en las viviendas, obras en construcción, cementerios, plazas, hospitales, escuelas, comercios y la vía pública.

Es una enfermedad que depende de la higiene ambiental, y se estima que por cada persona enferma se infectan entre 8 y 15 más que continúan el ciclo de transmisión a través del mosquito vector. El año pasado hubo 3.104.324 casos de dengue en la región, el valor histórico más alto de la enfermedad. Solo Brasil notificó 2.201.115 de casos a la OPS. Con Honduras, El Salvador, Belice y Nicaragua, fueron los países con más afectados en 2019. Bolivia informó 16.193 casos, Paraguay comunicó 11.237 y la Argentina, 3209 infecciones.

 


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Publicado el 22/01/20


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